El cambio climático se refiere al aumento sostenido de la temperatura global y a las alteraciones de patrones naturales, lluvias, vientos, corrientes marinas, causadas principalmente por actividades humanas. En términos simples: el clima está cambiando más rápido de lo normal, y esto afecta cómo producimos alimentos, cómo vivimos y cómo se sostiene la economía.
¿Por qué es importante para República Dominicana?
La República Dominicana es un país altamente vulnerable a huracanes, inundaciones, sequías, olas de calor y a fenómenos costeros como el sargazo. Según el Banco Mundial estos riesgos afectan directamente sectores esenciales como el turismo, la agricultura, la infraestructura y la energía, generando pérdidas económicas y presiones fiscales cada vez mayores.
El ente multilateral señala que “para preservar la competitividad del país es imprescindible invertir en adaptación y reducir la exposición fiscal ante desastres naturales”.
Impactos económicos del cambio climático
1. Agricultura y seguridad alimentaria
La variabilidad de lluvias, las sequías prolongadas y los huracanes reducen los rendimientos agrícolas y elevan los costos de producción. El Banco Mundial advierte que estos eventos afectan especialmente a la agricultura familiar y a cultivos de exportación, lo que implica pérdidas de ingresos, empleo y divisas.
Ejemplo concreto:
En temporadas de sequía, productores deben incrementar el riego y la energía utilizada para bombeo, lo que eleva costos y reduce márgenes de ganancia.
2. Turismo y zonas costeras
El turismo es uno de los sectores más afectados por los huracanes, la erosión costera y el sargazo. Estudios citados por The Guardian muestran que las arribazones masivas reducen la ocupación hotelera y generan costos significativos de limpieza.
Ejemplo concreto:
Playas del Este y del Caribe han requerido operativos diarios para levantar toneladas de sargazo, afectando la experiencia del visitante y elevando los gastos operativos de hoteles y ayuntamientos.
3. Infraestructura y servicios esenciales
Según ReliefWeb, las inundaciones y los vientos extremos dañan carreteras, puentes, viviendas y redes eléctricas. La reparación tiene un costo directo para el Estado y para los hogares afectados.
Ejemplo concreto:
La tormenta Franklin provocó cortes masivos de energía y agua, dejando miles de hogares afectados y paralizando temporalmente la actividad económica en varias provincias.
4. Salud y productividad laboral
El Banco Mundial documenta que las olas de calor, el aumento de enfermedades transmitidas por el agua y los efectos tóxicos del sargazo sobre el aire reducen la productividad laboral y elevan los costos del sistema de salud.
Ejemplo concreto:
La exposición prolongada a gases emitidos por el sargazo en descomposición puede causar irritación ocular y respiratoria, afectando a trabajadores turísticos y poblaciones costeras.
5. Energía y costos operativos
La combinación de infraestructura vulnerable y dependencia de combustibles importados eleva los riesgos energéticos. Eventos extremos pueden dañar plantas, redes y estaciones, encareciendo la generación.
El Banco Mundial señala que la transición energética es una vía para reducir esta vulnerabilidad, pero requiere inversiones sostenidas.
6. Riesgo fiscal y presión sobre el Estado
Los desastres naturales obligan al Estado a destinar recursos a reconstrucción, subsidios y programas de emergencia. Esto genera lo que el Banco Mundial denomina “pasivos fiscales climáticos”, que amenazan la estabilidad de las finanzas públicas.
Ejemplo concreto:
Cada huracán importante obliga a reasignar fondos del presupuesto, retrasando proyectos esenciales y aumentando la deuda.
Ejemplos actuales de impactos visibles
- Daños por huracanes y tormentas: La tormenta Franklin dejó muertes, viviendas destruidas y afectaciones masivas en servicios básicos, según AP News.
- Sargazo: Investigaciones internacionales y reportes de The Guardian muestran pérdidas en pesca y turismo en toda la región del Caribe.
- Informes ambientales nacionales: El GEO RD 2024, elaborado por el Ministerio de Medio Ambiente con apoyo del PNUMA, alerta sobre riesgos crecientes en agua, costas y biodiversidad si no se implementan medidas urgentes.
El cambio climático no es un fenómeno futuro: ya está afectando la economía dominicana y comprometiendo sectores clave como el turismo, la agricultura, la energía y la infraestructura. Los análisis del Banco Mundial, el PNUMA, el Consejo Climático y organismos internacionales coinciden: solo con inversión en adaptación, planificación territorial y transición energética será posible reducir pérdidas y fortalecer la resiliencia del país.
Acciones recomendadas incluyen:
- Fortalecer la infraestructura crítica.
- Proteger las costas y restaurar ecosistemas.
- Modernizar el sector agrícola con tecnología climáticamente inteligente.
- Expandir energías limpias.
- Crear instrumentos financieros para reducir riesgos fiscales.
El futuro económico de República Dominicana dependerá de qué tan rápido y efectivamente se implementen estas medidas.





